Un momento de tensión, gritos y palabras fuera de control acaba de colocar a Crusita en el centro de una nueva polémica que tiene a las redes sociales dominicanas divididas. Todo ocurrió durante un live reciente, cuando un fanático le hizo un comentario que parecía inofensivo, pero que terminó desatando una reacción inesperada y explosiva: Crusita se molestó y le mentó la madre en plena transmisión en vivo.
El video del momento comenzó a circular rápidamente en Instagram, Facebook y TikTok, provocando una ola de comentarios, críticas y defensas. Lo que más sorprendió a los usuarios no fue solo el insulto, sino la intensidad con la que la influencer reaccionó ante el mensaje del seguidor que le pidió que no fumara durante el live.
Según se observa en el clip, todo transcurría con normalidad. Crusita estaba interactuando con su comunidad, leyendo comentarios y hablando con su estilo directo de siempre. De repente, un usuario escribió un mensaje diciéndole que “no fumara” mientras estaba en vivo. Fue ahí cuando el ambiente cambió por completo.
La reacción fue inmediata. Crusita interrumpió el live, miró fijamente a la cámara y, visiblemente alterada, respondió con insultos directos hacia el fanático, dejando a muchos de los presentes en shock. En segundos, el chat se llenó de emojis, risas nerviosas y mensajes preguntando qué acababan de presenciar.
Para algunos seguidores, la escena fue exagerada e innecesaria. Para otros, simplemente fue una reacción humana ante lo que ella pudo interpretar como una falta de respeto o una intromisión en su forma de ser. Lo cierto es que el live pasó de entretenimiento a controversia en cuestión de segundos.
📌 IMPORTANTE: El video relacionado a esta historia lo encontrarás al final del artículo.
Las redes no tardaron en reaccionar. Mientras algunos defendieron a Crusita diciendo que nadie tiene derecho a decirle cómo comportarse en su propio live, otros criticaron duramente la forma en que respondió. “Pudo decirlo de otra manera”, “Eso fue muy fuerte para un fan”, “Se le fue la mano”, comentaron varios usuarios.
También hubo quienes señalaron que este tipo de explosiones públicas pueden afectar la imagen de cualquier figura digital, sobre todo cuando hay jóvenes y niños viendo las transmisiones. “Uno puede estar molesto, pero hay formas”, escribió un seguidor decepcionado.
Sin embargo, los fans más fieles no tardaron en salir en su defensa. Argumentaron que Crusita siempre ha sido frontal, sin filtros, y que eso es precisamente lo que la ha hecho conectar con tanta gente. “Si no te gusta su forma de ser, no la veas”, comentaron otros, dejando claro que para muchos su autenticidad está por encima de lo políticamente correcto.
Este episodio también abrió un debate interesante sobre los límites entre los seguidores y los creadores de contenido. ¿Hasta dónde puede opinar un fan en un live? ¿Es válido decirle a un influencer cómo debe comportarse? ¿O cruzó una línea al hacerle ese comentario?
Por otro lado, algunos comunicadores digitales aprovecharon la situación para reflexionar sobre la presión constante que enfrentan los creadores en vivo. Leer cientos de comentarios en tiempo real, muchos de ellos ofensivos o invasivos, puede provocar reacciones impulsivas que luego se salen de control.
No es la primera vez que un live termina en polémica, y probablemente no será la última. Las transmisiones en directo tienen ese riesgo: no hay edición, no hay pausa, no hay margen para corregir lo dicho. Todo queda grabado y listo para viralizarse en segundos.
Hasta el momento, Crusita no ha publicado una disculpa formal ni una explicación detallada sobre lo ocurrido. Su silencio posterior al live también ha sido interpretado de distintas maneras. Algunos creen que no se arrepiente. Otros piensan que simplemente decidió no avivar más el fuego.
Lo que sí es indiscutible es que el video ha acumulado miles de reproducciones y ha generado una conversación intensa sobre el respeto, los límites y la responsabilidad tanto de los influencers como de sus seguidores.
Este tipo de situaciones dejan una lección clara: las redes sociales pueden cambiar de tono en segundos, y lo que empieza como un live relajado puede terminar en una polémica nacional. La línea entre lo espontáneo y lo inapropiado es muy fina cuando hay miles de ojos mirando.
Ahora la pregunta queda para ti:
¿Crees que Crusita exageró su reacción o el fanático se pasó con su comentario?
Déjanos tu opinión en los comentarios y comparte este artículo para que otros también participen en el debate. Porque en las redes, cada palabra cuenta… y cada reacción puede volverse viral.





























