DAVID ORTIZ se pone muy triste al recordar a su padre, quien cumpliría años el día de hoy y ya no está con él.

La alegría que normalmente acompaña el nombre de David Ortiz hoy se vio opacada por un sentimiento profundo de tristeza. El ídolo del béisbol, el eterno Big Papi, compartió uno de los momentos más sensibles de su vida al recordar a su padre, quien estaría celebrando años en el día de hoy, pero lamentablemente ya no está físicamente a su lado.

Para muchos, David Ortiz es sinónimo de poder, sonrisa constante y frases llenas de energía. Sin embargo, detrás de esa imagen pública hay un hombre que también extraña, sufre y llora como cualquier hijo que ha perdido a su padre. Y fue precisamente esa faceta humana la que conmovió a miles de dominicanos y fanáticos alrededor del mundo.

Ortiz utilizó sus redes sociales para dedicarle unas palabras cargadas de nostalgia y amor eterno. No fue un mensaje largo ni elaborado, pero sí suficiente para reflejar el vacío que deja la ausencia de un padre, incluso cuando los años pasan y la fama lo rodea todo. “Hoy cumplirías años, viejo… y cómo duele no tenerte aquí”, fue el sentimiento que muchos interpretaron entre líneas.

El padre de David Ortiz fue una figura clave en su vida, no solo como guía familiar, sino como pilar emocional desde sus primeros pasos en el béisbol. En más de una ocasión, Big Papi ha contado que fue su papá quien le enseñó el valor del trabajo duro, la humildad y el respeto, principios que lo acompañaron desde los play en República Dominicana hasta los estadios más grandes de las Grandes Ligas.

Aunque David Ortiz lo logró todo en el deporte —anillos, récords, reconocimientos y el cariño eterno de Boston— hay triunfos que no se pueden compartir cuando esa persona especial ya no está. Y hoy, en una fecha que debería ser de celebración, el recuerdo se convirtió en silencio, reflexión y lágrimas contenidas.

📌 IMPORTANTE: El video relacionado a esta historia lo encontrarás al final del artículo.

Muchos seguidores reaccionaron de inmediato al mensaje del ex pelotero. Comentarios llenos de apoyo, oraciones y mensajes de identificación inundaron las redes. “Los padres nunca se van, viven en nosotros”, “Fuerza Big Papi”, “Tu viejo está orgulloso de ti”, fueron solo algunas de las miles de respuestas que reflejan cuánto conecta esta historia con la realidad de tantas familias dominicanas.

En República Dominicana, la figura del padre tiene un peso emocional enorme. Es consejero, protector y ejemplo. Por eso, ver a un hombre tan admirado como David Ortiz mostrar su tristeza sin miedo, hizo que muchos se sintieran reflejados. Porque el dolor por un padre no distingue edad, dinero ni fama.

David Ortiz ha hablado en otras ocasiones del golpe que significó perder a su papá. Ha confesado que, aunque la vida continúa, hay días específicos —como cumpleaños, aniversarios o fechas especiales— donde la ausencia se siente más fuerte que nunca. Y hoy fue uno de esos días.

El mensaje no solo fue un acto de recuerdo, también una lección silenciosa. Ortiz recordó, sin decirlo directamente, la importancia de valorar a nuestros padres mientras están vivos. De llamarlos, visitarlos, escucharlos y agradecerles. Porque cuando ya no están, solo quedan los recuerdos y las palabras que no se dijeron.

Para muchos jóvenes, esta publicación de Big Papi fue un llamado de atención. En medio del corre-corre diario, el trabajo y las distracciones, a veces se olvida lo esencial: la familia. Y cuando un ícono nacional como David Ortiz se quiebra públicamente por su padre, el mensaje llega más fuerte.

El ex beisbolista, que tantas veces levantó trofeos con una sonrisa gigante, hoy levantó algo más poderoso: la memoria de su padre. Un homenaje sencillo, sin luces ni aplausos, pero lleno de verdad y sentimiento.

Este momento también recordó que el duelo no tiene fecha de vencimiento. Se transforma, se aprende a vivir con él, pero nunca desaparece del todo. Especialmente cuando el amor fue grande, la ausencia se vuelve eterna.

David Ortiz sigue siendo inspiración, no solo por lo que logró en el terreno de juego, sino por su capacidad de mostrarse humano, vulnerable y real. Hoy no habló el atleta, habló el hijo. Y eso, para muchos, vale más que cualquier campeonato.

Si tienes a tu padre contigo, abrázalo hoy. Si ya no está, recuérdalo con amor. Historias como esta nos recuerdan que el tiempo no se detiene y que los momentos simples son los que más pesan cuando se convierten en recuerdos.

Comparte este mensaje si también crees que los padres nunca mueren del todo… viven para siempre en el corazón de sus hijos. 💙⚾