DONALD TRUMP revela qué hará con EL PETRÓLEO y los recursos de VENEZUELA.

La frase volvió a encender la polémica internacional y sacudió las redes sociales como un terremoto político: “Donald Trump reveló qué hará con el petróleo y los recursos de Venezuela”. En cuestión de horas, el tema se volvió tendencia, generando esperanza en algunos, indignación en otros y una avalancha de interpretaciones que cruzaron fronteras, especialmente en el Caribe y América Latina.

El protagonista del debate es, una vez más, Donald Trump, quien incluso fuera de la Casa Blanca sigue marcando agenda con cada declaración relacionada con Venezuela. Para muchos, Trump representa la figura internacional más confrontacional contra el chavismo, y por eso cualquier mención suya sobre el futuro venezolano se toma como una “línea directa” hacia lo que podría venir.

Según versiones que circulan en redes y declaraciones pasadas retomadas fuera de contexto, Trump habría dejado claro que los recursos naturales de Venezuela, especialmente el petróleo, no pueden seguir en manos de lo que él llama “un régimen corrupto”. Esa frase, repetida y amplificada, ha sido interpretada por muchos como una advertencia… y por otros como una amenaza.

Pero ¿qué es lo que realmente ha dicho Trump sobre el petróleo venezolano?

Durante su mandato, Trump fue claro en varios puntos:
– Venezuela posee una de las mayores reservas de petróleo del mundo
– PDVSA fue destruida, según él, por la corrupción y la mala gestión
– Estados Unidos no debía seguir permitiendo que esos recursos financiaran al chavismo

Desde esa óptica, Trump defendió sanciones duras al sector energético venezolano, con el argumento de “cortar la fuente de dinero del régimen” y forzar un cambio político.

📌 IMPORTANTE: El video relacionado a esta historia lo encontrarás al final del artículo.

Sin embargo, en redes sociales el discurso ha ido mucho más lejos. Contenidos virales aseguran que Trump “planea administrar”, “controlar” o incluso “redistribuir” el petróleo venezolano tras la salida de Nicolás Maduro. Y aquí es donde hay que poner pausa.

👉 No existe ningún plan oficial, documento ni anuncio real donde Trump diga que Estados Unidos se quedará con el petróleo de Venezuela.
Lo que sí existe es una narrativa política: la idea de que, tras un cambio de gobierno, Venezuela debería abrir su sector energético a empresas internacionales, reestructurar PDVSA y volver al mercado global bajo nuevas reglas.

Para Trump, el enfoque siempre fue económico y estratégico. En varias entrevistas dejó entrever que una Venezuela “libre” podría convertirse nuevamente en un aliado energético clave, lo que implicaría inversión extranjera, acuerdos petroleros y presencia de grandes compañías estadounidenses.

Eso, para muchos venezolanos, genera miedo. La palabra “petróleo” toca fibras profundas: soberanía, historia, identidad nacional. Por eso, cada vez que un líder extranjero habla del crudo venezolano, la reacción es inmediata.

En República Dominicana, este tema también se sigue con lupa. El petróleo venezolano fue durante años un pilar de acuerdos energéticos regionales, y su colapso afectó a toda el área. Hoy, cualquier posible reactivación del sector despierta interés económico y político.

Trump, fiel a su estilo, nunca habló de tecnicismos legales. Su mensaje siempre fue simple y contundente:
👉 “Venezuela es rica, pero su pueblo es pobre por culpa del socialismo.”

Desde ahí nace la narrativa de que los recursos deben “liberarse”, aunque cómo se haría eso sigue siendo una gran incógnita.

También hay que recordar algo clave: Trump ya no tiene poder institucional para decidir sobre el petróleo venezolano. Puede opinar, presionar mediáticamente y marcar discurso, pero no ejecutar políticas oficiales. Aun así, su figura sigue siendo utilizada como símbolo de acción inmediata, casi como si todavía estuviera en el Despacho Oval.

Mientras tanto, Venezuela sigue atrapada entre sanciones, negociaciones internacionales y un sector petrolero que lucha por sobrevivir. El petróleo sigue ahí, bajo tierra, esperando decisiones que no dependen de un solo hombre ni de un solo país.

Al final, más que una revelación concreta, lo que Trump ha hecho es reavivar un debate sensible:
¿Quién debe controlar los recursos de Venezuela?
¿Cómo se reconstruye un país petrolero sin repetir errores del pasado?
¿Dónde termina la ayuda internacional y dónde empieza la injerencia?

Las redes ya hicieron su parte: exageraron, dramatizaron y viralizaron. Ahora toca separar el ruido de la realidad.

Y tú, ¿qué opinas?
¿Crees que el petróleo venezolano debe abrirse al mundo para reconstruir el país?
¿O piensas que cualquier intervención extranjera es una amenaza a la soberanía?

Déjanos tu comentario, comparte este artículo y recuerda: en la política internacional, el petróleo no solo mueve economías… también mueve narrativas.