La historia del menor apodado “El Diablón”, que en los últimos días ha generado preocupación y debate en toda la República Dominicana, dio un nuevo giro. En la tarde de este martes, el joven de apenas 13 años fue detenido por las autoridades policiales y trasladado al destacamento del sector donde reside. Las imágenes del momento, que circularon rápidamente en redes sociales, muestran al menor esposado, llorando y visiblemente asustado, mientras era custodiado por varios agentes.
La noticia corrió como pólvora y dividió de inmediato a la opinión pública. Algunos celebran la acción como un paso necesario ante la ola de denuncias que lo vinculaban con robos y asaltos en diferentes puntos del país. Otros, sin embargo, aseguran que se trata de un niño que necesita ayuda, no castigo, y cuestionan el manejo de las autoridades al momento de detenerlo.
📌 IMPORTANTE: El video relacionado a esta historia lo encontrarás al final del artículo.
El hecho ocurrió bajo la supervisión de miembros del DICRIM y la Policía Nacional, quienes confirmaron que la detención se realizó “sin violencia” y que el menor será entregado al Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI), institución encargada de evaluar su situación legal y psicológica.
En las imágenes difundidas, se puede ver al joven llorando mientras repite frases como: “Yo no quiero volver pa’ la calle” y “Déjenme tranquilo, que yo quiero cambiar.” Estas palabras conmovieron a miles de usuarios en redes sociales, que no tardaron en reaccionar con mensajes de empatía y dolor.
El periodista Ramón Tolentino, quien fue uno de los primeros en denunciar públicamente el caso, también se pronunció tras conocer la noticia. “No me alegra ver esto. Lo que yo pedí siempre fue ayuda, no castigo. Este niño necesita un sistema que lo oriente, no un proceso que lo destruya”, expresó en su programa, visiblemente afectado.
A su vez, el comunicador Luisín Jiménez, quien días atrás pidió endurecer las leyes contra menores reincidentes, también habló sobre el tema. “El sistema actuó, pero ahora tiene que hacerlo bien. Si lo van a intervenir, que sea con acompañamiento, no con abuso. Si no lo rehabilitan, esto será solo otro caso más que olvidaremos.”
La madre del menor, que ya había hablado en días anteriores, fue vista llorando fuera del cuartel. Entre lágrimas, dijo que solo quiere que su hijo reciba ayuda y no sea tratado como un criminal. “Él se desesperó, se metió en cosas malas, pero es mi niño. No quiero que me lo maltraten.”
El caso de “El Diablón” ha desatado una discusión nacional sobre la responsabilidad social, la falta de oportunidades y el papel de las instituciones. Psicólogos, comunicadores y ciudadanos coinciden en que este hecho refleja un problema más profundo: la niñez desprotegida y la ausencia de políticas efectivas de prevención.
Mientras tanto, en el entorno del cuartel donde permanece retenido, decenas de curiosos se han acercado, algunos para grabar, otros para expresar apoyo o simplemente para presenciar el momento. Las autoridades han pedido mantener la calma y permitir que el proceso se maneje de acuerdo con la ley.
El Ministerio Público informó que, al tratarse de un menor de edad, no se divulgarán detalles del procedimiento judicial, pero se garantizará su protección y derechos. Se espera que en las próximas horas sea trasladado a un centro de atención especializado, donde recibirá orientación psicológica y educativa.
En redes sociales, el debate continúa. Algunos usuarios escribieron:
“Me parte el alma verlo así. Es un niño que perdió el camino.” 😢
“Tenía que pasar. Tal vez así el sistema se da cuenta de que los menores también necesitan límites.”
“Ojalá no sea tarde para que cambie su vida.”
El caso ha trascendido más allá del país. Medios internacionales comienzan a cubrir la historia como un reflejo del impacto social de la delincuencia infantil en América Latina. Muchos señalan que este suceso debe servir de ejemplo para reforzar programas comunitarios y ofrecer oportunidades a los jóvenes antes de que lleguen a situaciones extremas.
Por otro lado, la Defensoría del Pueblo anunció que dará seguimiento al caso para garantizar que se respeten los derechos del menor. En un comunicado, la entidad expresó que ningún niño debe ser humillado ni expuesto públicamente, aunque haya cometido actos delictivos.
Sin embargo, algunos ciudadanos insisten en que la exposición mediática fue lo que permitió que las autoridades finalmente actuaran. “Si Ramón Tolentino no hubiera mostrado los videos, este niño seguiría en la calle. A veces la presión social es la única manera de que se haga justicia”, comentó un usuario en Facebook.
El tema sigue generando todo tipo de posturas, pero lo que nadie puede negar es que el país entero está conmovido. Las imágenes del joven esposado, con lágrimas en los ojos y la mirada perdida, quedarán grabadas como un símbolo de un sistema que falla tanto al castigar como al proteger.
A esta hora, los organismos de protección trabajan en los protocolos para su traslado y reubicación. Según fuentes cercanas, el menor será ingresado en un centro de atención temporal donde se evaluará su entorno familiar y psicológico, con el objetivo de reintegrarlo de manera segura a la sociedad.
Mientras tanto, el pueblo dominicano observa con una mezcla de tristeza, indignación y esperanza. Muchos esperan que este caso marque un antes y un después en la forma en que el país enfrenta la delincuencia infantil.
💬 ¿Y tú qué opinas? ¿Crees que la detención de “El Diablón” es justicia o un reflejo del fracaso del sistema? Déjalo en los comentarios y comparte esta historia para que más personas reflexionen sobre el futuro de nuestros niños. 🙏🇩🇴





























