Las manos no solo son herramientas que usamos a diario, también pueden reflejar cómo está nuestra piel en general. Si notas cambios en su aspecto, textura o color, es posible que estén tratando de decirte algo. Detectar esas señales a tiempo puede ayudarte a evitar problemas más serios y a mantenerlas sanas por más tiempo.

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Señales que conviene no ignorar
Sequedad y descamación que no se quita
A veces es el clima o lavarse las manos con demasiada frecuencia, pero si la piel sigue reseca, se pela y no mejora con crema, podría tratarse de eccema o algún tipo de dermatitis.Manchas rojas, picazón o hinchazón
Si notas enrojecimiento que arde o pica, es posible que estés teniendo una reacción a algo con lo que entraste en contacto, como productos de limpieza o ciertos materiales. Eso se conoce como dermatitis de contacto.Grietas que duelen
Las fisuras en los dedos o nudillos pueden ser simplemente por resequedad, pero también podrían ser un signo de psoriasis u otra afección más compleja.Cambios en el color de la piel
Manchas más claras u oscuras pueden aparecer por el sol, pero si son persistentes o cambian de forma, conviene checar si no es una infección, vitíligo o algo autoinmune.Uñas débiles o con mal aspecto
Aunque no sean piel, las uñas también dan pistas. Si se rompen fácil o cambian de color, podría haber un hongo o una deficiencia de nutrientes que afecte toda la salud de tus manos.

Cómo cuidar bien tus manos
Hidrata todos los días
Aplica crema después de lavarte las manos, sobre todo si usas mucho alcohol gel. Busca ingredientes como glicerina, manteca de karité o urea.Usa guantes
Protégete si vas a usar productos químicos o estar mucho tiempo con las manos en agua.Evita el agua muy caliente
Aunque se sienta rica, puede resecar más la piel. Mejor usa agua tibia.No olvides el protector solar
Las manos también se manchan con el sol, así que échales bloqueador si vas a estar al aire libre.Consulta si algo no mejora
Si notas que los síntomas no se van o empeoran, lo ideal es ver a un dermatólogo para que te oriente bien.

En resumen
Tus manos hablan más de lo que imaginas. Estar atento a los cambios y cuidarlas con lo básico puede marcar la diferencia entre una molestia temporal y un problema mayor. Además, se nota cuando unas manos están bien cuidadas.





























