LOS PASTORES RABAKUKU vinieron a cumplir la palabra del Señor “Llenar la tierra con tu descendencia”

La imagen provocó risas, asombro… y también debate.
Cuando comenzaron a circular las fotografías y videos, nadie entendía muy bien si se trataba de humor, fe o una mezcla explosiva de ambas cosas. Pero el mensaje era claro y directo: “Llenar la tierra con tu descendencia”. Así, con esa frase bíblica como bandera, los pastores Rabakuku volvieron a colocarse en el centro de la conversación nacional.

Para muchos dominicanos, el nombre de Rabakuku es sinónimo de irreverencia, sátira y contenido viral. Sin embargo, en los últimos tiempos, su narrativa ha tomado un giro distinto, más ligado al discurso religioso, la familia y los valores cristianos. Y esta vez, lo llevó a otro nivel.

Las imágenes muestran a Rabakuku junto a su pareja, presentándose como “pastores”, acompañados de un mensaje que hace referencia directa al mandato bíblico de multiplicarse. La escena, lejos de pasar desapercibida, generó una avalancha de reacciones encontradas en redes sociales.

Algunos lo tomaron con humor, fiel al estilo que siempre ha caracterizado al creador de contenido. Otros lo interpretaron como una expresión genuina de fe y compromiso familiar. Y también estuvieron quienes criticaron lo que consideran una banalización del mensaje religioso, mezclado con el entretenimiento digital.

Lo cierto es que el mensaje se volvió viral en cuestión de horas. Comentarios como “Dios es bueno”, “Eso es obediencia” convivieron con otros como “Esto es contenido o religión” y “No se juega con la palabra”. Una vez más, Rabakuku logró lo que pocos: dividir opiniones y dominar la conversación.

📌 IMPORTANTE: El video relacionado a esta historia lo encontrarás al final del artículo.

La frase “llenar la tierra con tu descendencia” proviene de pasajes bíblicos ampliamente conocidos dentro del cristianismo. Utilizarla en este contexto despertó interpretaciones múltiples. Para algunos creyentes, fue una declaración de fe y obediencia. Para otros, un mensaje sacado de contexto y usado con fines mediáticos.

Rabakuku no es ajeno a la polémica. A lo largo de su carrera ha sabido jugar con los límites entre lo serio y lo satírico. Precisamente por eso, muchos no saben cómo leer este nuevo episodio: ¿es una evolución personal real o una puesta en escena pensada para generar impacto?

Desde sectores cristianos más conservadores, hubo reacciones mixtas. Algunos celebraron que figuras públicas hablen de Dios y la familia. Otros expresaron incomodidad, señalando que el liderazgo espiritual conlleva responsabilidad y coherencia, no solo mensajes virales.

Por su parte, seguidores fieles del influencer defendieron su derecho a expresarse como quiera, recordando que la fe también puede comunicarse desde formatos no tradicionales. En la era digital, argumentan, la religión también se viraliza, para bien o para mal.

Este episodio vuelve a poner sobre la mesa una discusión recurrente en la sociedad dominicana:
¿Dónde termina el contenido y comienza la fe?
¿Puede un influencer asumir el rol de “pastor” sin formación teológica formal?
¿O estamos frente a nuevas formas de comunicar espiritualidad en tiempos modernos?

Más allá de las interpretaciones, lo innegable es que Rabakuku volvió a lograr impacto. Sin anuncios, sin campañas pagadas y sin explicaciones extensas, consiguió que todo el país hablara de una frase bíblica, algo poco común en el feed cotidiano de las redes.

También refleja cómo el lenguaje religioso sigue teniendo peso cultural en República Dominicana. Incluso cuando se presenta de forma poco convencional, sigue provocando reacciones profundas, tanto de fe como de rechazo.

Hasta el momento, Rabakuku no ha ofrecido una aclaración formal sobre si se trata de un mensaje espiritual literal, un contenido simbólico o una mezcla de ambos. Y ese silencio, como suele pasar, deja el campo abierto a interpretaciones de todo tipo.

Para algunos, el mensaje es simple: formar familia, multiplicarse y vivir bajo principios cristianos. Para otros, es una muestra más de cómo las redes convierten todo en espectáculo, incluso lo sagrado. Ambas lecturas conviven en un mismo espacio digital.

La pregunta final queda en el aire:
¿Estamos viendo una nueva etapa espiritual en la vida de Rabakuku?
¿O simplemente otra jugada viral que usa el lenguaje religioso para generar conversación?

Déjanos tu opinión en los comentarios.
¿Te pareció un mensaje de fe genuino o contenido controversial?
¿Crees que las redes sociales son un espacio válido para este tipo de discursos?

Comparte este artículo, porque cuando fe, fama y viralidad se cruzan, la conversación nunca pasa desapercibida.