¿Por qué se te duermen, entumecen y hormiguean las manos y los pies?

Seguro te ha ocurrido alguna vez: despiertas en mitad de la noche y una mano parece no responder, o después de permanecer mucho tiempo sentado comienzas a sentir cientos de pequeños “pinchazos” en un pie. Esa sensación que popularmente describimos como que una extremidad “se durmió” suele conocerse médicamente como parestesia, y puede manifestarse como hormigueo, ardor, entumecimiento o sensación de agujas.

Muchas veces aparece simplemente porque hemos mantenido una postura que ejerce presión temporal sobre un nervio. Sin embargo, cuando el hormigueo ocurre repetidamente, dura demasiado tiempo, aparece sin una explicación evidente o está acompañado de otros síntomas, puede ser una señal de que existe un problema que conviene investigar.

📌 IMPORTANTE: El video relacionado a esta historia lo encontrarás al final del artículo.

¿Por qué sentimos ese extraño hormigueo?

Alguna vez has sentido que se te “duermen” las manos o los pies? 😳 Esto  ocurre cuando los nervios se comprimen o la circulación se reduce, causando  hormigueo o adormecimiento temporal. #Curiosidades #

Nuestro sistema nervioso funciona como una enorme red encargada de transmitir información entre el cerebro, la médula espinal y prácticamente todas las partes del cuerpo.

Cuando un nervio permanece comprimido durante un tiempo, la transmisión normal de las señales puede alterarse. Al cambiar de posición y liberar la presión, suelen aparecer durante algunos segundos o minutos esas conocidas sensaciones de pinchazos u hormigueo.

Por eso es frecuente despertar con una mano entumecida después de haber dormido sobre el brazo o sentir un pie “dormido” después de mantener las piernas en determinada posición.

🤔 ¿Por qué sientes hormigueo en manos o pies? Ese “piquetito”,  adormecimiento o sensación de corriente no siempre significa algo grave…  pero tampoco hay que ignorarlo, sobre todo si se repite mucho

En estos casos ocasionales, generalmente la sensación desaparece rápidamente al mover la extremidad.

Cuando ocurre frecuentemente puede haber otras causas

El problema cambia cuando el hormigueo aparece repetidamente sin estar relacionado con una postura determinada.

Existen numerosas condiciones capaces de provocar entumecimiento u hormigueo. Entre ellas se encuentran la compresión de determinados nervios, diabetes, alteraciones de la tiroides, fenómeno de Raynaud y diferentes trastornos que afectan los nervios periféricos.

Por ese motivo, no todas las personas que presentan estos síntomas tienen exactamente el mismo problema.

🌙 ¿POR QUÉ TUS MANOS SE ADORMECEN MIENTRAS DUERMES? Despertar con  hormigueo o sensación de entumecimiento en las manos puede tener varias  razones. Aquí te comparto las más frecuentes y algunos consejos

El síndrome del túnel carpiano

La imagen muestra precisamente una de las causas conocidas del hormigueo en las manos: el síndrome del túnel carpiano.

En la muñeca existe un pequeño espacio denominado túnel carpiano por donde pasa el nervio mediano. Cuando este nervio queda comprimido, pueden aparecer entumecimiento, hormigueo, ardor o dolor, principalmente en el pulgar, índice, dedo medio y parte del anular.

Algunas personas también sienten los síntomas durante la noche o notan debilidad al sujetar determinados objetos.

Sin embargo, es importante recordar que no todo hormigueo en las manos significa que existe síndrome del túnel carpiano. Otros nervios también pueden quedar comprimidos en distintas zonas del brazo, muñeca, cuello o espalda.

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¿Y cuando ocurre principalmente en los pies?

Cuando la sensación aparece repetidamente en ambos pies, especialmente si comienza en los dedos y progresa lentamente, una posibilidad que los médicos pueden investigar es la neuropatía periférica.

La neuropatía ocurre cuando determinados nervios fuera del cerebro y la médula espinal resultan dañados. Puede provocar hormigueo, pérdida de sensibilidad, dolor, ardor e incluso dificultades para percibir adecuadamente la temperatura o las vibraciones.

La diabetes es una de las enfermedades que puede producir este tipo de daño nervioso, aunque existen muchas otras causas.

Precisamente por esa variedad de posibilidades, el hormigueo persistente no debería tratarse únicamente intentando “reactivar la circulación” sin saber qué lo está provocando.

¿Qué puedes hacer si una mano o un pie se duerme ocasionalmente?

Cuando sucede por haber permanecido demasiado tiempo en una posición incómoda, normalmente basta con cambiar de postura y mover suavemente la extremidad.

También puede ayudar evitar dormir constantemente ejerciendo presión sobre los brazos o las muñecas y cambiar de posición periódicamente cuando pasamos muchas horas sentados.

Pero si los episodios aparecen con frecuencia, duran cada vez más o interfieren con actividades cotidianas, lo recomendable es consultar con un profesional de la salud para identificar la causa.

Dependiendo de los síntomas, puede ser necesario evaluar sensibilidad, fuerza, reflejos y movimiento. En determinadas situaciones también pueden utilizarse estudios de conducción nerviosa o electromiografía para analizar cómo funcionan los nervios y músculos.

Señales que no debes ignorar

Hay una diferencia importante entre un pie que se duerme después de permanecer sentado y un entumecimiento que aparece repentinamente acompañado de otros síntomas.

Busca atención médica urgente si el entumecimiento aparece de forma súbita, especialmente en un solo lado del cuerpo, y está acompañado de debilidad en la cara, brazo o pierna, dificultad para hablar o comprender, problemas de visión, pérdida del equilibrio o un dolor de cabeza intenso e inesperado. Estos pueden encontrarse entre los signos de un accidente cerebrovascular.

#VideoDelDíaMSP🧠💫 ¿Por qué se nos “duermen” las manos o los pies?, Esa  sensación de hormigueo o entumecimiento ocurre cuando los nervios se  comprimen temporalmente o se interrumpe el flujo sanguíneo ...

También merece evaluación médica un hormigueo persistente que va empeorando, pérdida progresiva de sensibilidad, debilidad muscular o dificultad para caminar o utilizar normalmente las manos.

No siempre es “mala circulación”

Uno de los errores más frecuentes es atribuir automáticamente cualquier hormigueo a una mala circulación.

Aunque algunas alteraciones de los vasos sanguíneos pueden producir síntomas en manos y pies —como ocurre con el fenómeno de Raynaud— muchas veces el verdadero origen está relacionado con los nervios.

Por eso, conocer exactamente dónde aparece el hormigueo, cuánto dura, cuándo comienza y qué otros síntomas lo acompañan puede aportar información importante.

Escucha lo que intenta decirte tu cuerpo

Que una mano o un pie se duerma ocasionalmente después de adoptar una mala postura suele ser algo pasajero. Lo que merece mayor atención es cuando comienza a suceder frecuentemente, aparece sin causa evidente o se acompaña de dolor, debilidad o pérdida de sensibilidad.

El hormigueo no es una enfermedad por sí mismo: es un síntoma. Y aunque muchas veces tenga una explicación sencilla, otras veces puede ser la primera pista de un problema que necesita tratamiento.

En lugar de acostumbrarte a vivir con esa sensación o intentar remedios sin conocer su origen, presta atención a la frecuencia y duración de los episodios. Cuando el cuerpo repite una señal una y otra vez, vale la pena descubrir qué la está causando.