RAMON TOLENTINO revela la verdadera razón por la que se llevan preso a Donaty de tarima
La noche estaba encendía, llena de música, luces y ese bullicio típico de los conciertos dominicanos donde la alegría se siente en el pecho. Pero en cuestión de segundos, el ambiente dio un giro inesperado. Donaty, todavía con el micrófono en la mano y una sonrisa segura en el rostro, fue sorprendido por varios agentes que subieron directamente a la tarima. El público quedó en shock. Nadie entendía por qué se llevaban detenido al joven influencer y cantante en pleno show. Gritos, celulares grabando, confusión total. Y mientras las redes ardían con teorías, rumores y memes, Ramon Tolentino decidió romper el silencio y revelar lo que, según él, es la verdadera razón detrás de ese apresamiento tan dramático.
La escena ocurrió frente a cientos de personas, y todo parece sacado de una película: Donaty intentando mantener la calma, su equipo discutiendo con los policías, el DJ congelado sin saber si bajar la música o seguir. Fue un momento de tensión que rápidamente se viralizó en todas las plataformas digitales. La pregunta era la misma: ¿qué estaba pasando realmente?
Tolentino, conocido por su estilo directo y por no morderse la lengua, aseguró que lo ocurrido no fue ningún “show”, como muchos insinuaron. Tampoco fue un error, ni un simple malentendido entre artistas y autoridades. Según él, la situación venía cocinándose desde días atrás, y ese momento en la tarima fue el punto final de algo mucho más grande.
📌 IMPORTANTE: El video relacionado a esta historia lo encontrarás al final del artículo.
Tolentino explicó que existe un trasfondo que el público desconocía y que, de acuerdo a sus informaciones, las autoridades ya tenían órdenes de detener a Donaty desde antes de que subiera a cantar. Lo sorprendente, según relató, es que se decidió ejecutarla justamente en el escenario, frente a todos, para evitar cualquier intento de escape o resistencia. De inmediato esto encendió el debate: ¿era necesario hacerlo así? ¿Se buscó un acto ejemplarizante? ¿O se trató de un exceso de las autoridades?
El periodista detalló que, supuestamente, la situación estaba relacionada con un caso pendiente que Donaty habría ignorado. “Donaty sabía que eso venía”, aseguró Tolentino, quien afirmó que el artista había sido advertido y aun así decidió presentarse al evento. Para algunos esto lo hace ver como un acto de valentía; para otros, una imprudencia innecesaria. Pero algo sí está claro: la noticia sacudió el mundo urbano y dejó más preguntas que respuestas.
Mientras Tolentino hablaba, las redes sociales se llenaron de reacciones. Algunos fanáticos defendían al artista diciendo que todo era un abuso de poder. Otros aseguraban que la justicia es la justicia, sin importar si eres famoso o no. El país se dividió en opiniones, y cada cual creó su propia narrativa a partir de los videítos grabados desde todas las esquinas de la tarima. Pero ninguna grabación muestra lo que realmente motivó la escena, y ahí es donde la versión de Tolentino tomó fuerza.
El comunicador explicó que, según sus fuentes, el conflicto no surgió esa noche, sino desde hace varias semanas. Comentó que había un expediente en proceso por una supuesta situación legal del artista, la cual había sido ignorada, pospuesta o simplemente subestimada. “Cuando tú eres figura pública, crees que todo se puede resolver con una llamada… pero hay cosas que no se negocian”, dijo Tolentino, dejando claro que la fama no siempre es un escudo.
Lo que más impactó fue cuando reveló que la decisión de arrestarlo en pleno concierto no era casualidad. Según él, se trató de una estrategia para evitar que Donaty se moviera entre provincias o cambiara de paradero en medio de sus compromisos musicales. Para las autoridades, ese era el único lugar y el único momento donde sabían exactamente dónde encontrarlo. Y no fallaron.
El público, al ver a Donaty esposado, pasó de la euforia al caos. Algunos comenzaron a gritar que lo soltaran, otros simplemente no entendían qué estaba pasando, y muchos levantaron sus celulares para documentar cada segundo. La música se detuvo de golpe y el evento quedó marcado para siempre. La gente no sabía si irse, quedarse, reclamar o seguir grabando. La energía se volvió pesada; esa vibra que se siente cuando algo grande acaba de explotar.
Mientras tanto, Tolentino terminó de echarle gasolina al fuego cuando dijo que “esto apenas está comenzando”. Aseguró que Donaty podría enfrentar más consecuencias si no aclara la situación cuanto antes, y que el caso tiene ramificaciones que todavía no han salido a la luz. Sus palabras dejaron la sensación de que lo visto en tarima es solo el principio de una historia más compleja y posiblemente más polémica.
Muchos seguidores del artista salieron a defenderlo inmediatamente, afirmando que Donaty es un joven trabajador que ha levantado su carrera desde cero, y que cualquier señalamiento debe manejarse con justicia y transparencia. Otros, sin embargo, opinan que la ley es la ley y que si había algo pendiente, era cuestión de tiempo para que explotara.
Entre todas las opiniones, la del propio Donaty todavía no ha sido totalmente clara. Se dice que dará declaraciones en las próximas horas, y sus fanáticos están esperando ansiosos para escuchar su versión. Porque, como en todo drama mediático dominicano, siempre hay tres historias: la que se dice, la que se cree y la que realmente pasó.
Lo cierto es que la revelación de Tolentino ha puesto a todo el país a hablar. Su versión, directa y sin filtros, generó aún más debate, pero también abrió la puerta a una conversación más profunda: el impacto de la fama en la justicia, el uso correcto de la autoridad y el poder de las redes sociales para convertir cualquier arresto en un espectáculo nacional.
Sea cual sea la verdad final, este episodio ya marcó un antes y un después en la carrera de Donaty. Y como pasa con cada figura que se vuelve viral en RD, unos lo juzgarán, otros lo defenderán, y al final todos estarán pendientes del próximo capítulo.
Porque al final, más allá del morbo y la controversia, lo que realmente nos atrapa es la historia detrás de la historia.
Y esta… apenas está calentando.






























