Remedios naturales para tratar la tiña y otras molestias en la piel

La tiña es una infección de la piel provocada por hongos que suele aparecer como manchas rojas, redondas y con mucha comezón. Aunque hay medicamentos que la tratan con eficacia, muchas personas prefieren apoyarse también en remedios caseros que han pasado de generación en generación. Aquí te comparto algunos de los más conocidos y efectivos para aliviarla de manera natural.

Aceite de árbol de té

Este aceite es un clásico cuando se trata de hongos. Tiene propiedades antimicóticas y antibacterianas. Solo necesitas mezclar unas gotitas con aceite de coco (u otro aceite suave) y aplicarlo dos veces al día sobre la zona afectada. Te ayuda a calmar la picazón y a frenar el crecimiento del hongo.

Ajo fresco

El ajo no solo es bueno para la comida, también es un antimicrobiano poderoso. Machaca uno o dos dientes y colócalos directamente sobre la zona afectada por unos minutos cada día. Puede picar un poco, pero ayuda. También puedes comer más ajo para reforzar tus defensas desde adentro.

Vinagre de manzana

Otro remedio muy usado es el vinagre de manzana. Ayuda a equilibrar el pH de la piel y tiene efecto secante. Solo moja un algodón con el vinagre y pásalo sobre la mancha unas tres veces al día. Se siente un poco fuerte, pero es muy efectivo.

Aloe vera (sábila)

Si tienes una planta de aloe en casa, estás de suerte. El gel de la sábila alivia el ardor, desinflama y ayuda a regenerar la piel dañada. Aplícalo varias veces al día, directamente desde la hoja si puedes. Refresca al instante.

Cúrcuma

Esta raíz, famosa en la cocina y la medicina ayurvédica, es muy buena para los hongos. Puedes hacer una pastita con cúrcuma en polvo y agua o aceite de coco. Aplícala sobre la tiña y deja que actúe unos 20 minutos antes de enjuagar.

Un último consejo

Estos remedios funcionan mejor si los aplicas con constancia y acompañas con buena higiene. Lava bien la zona, no compartas toallas y mantén la piel seca. Y si ves que la infección no mejora o se extiende, lo mejor es consultar a un médico.