Mantener unos huesos firmes y unas piernas fuertes no depende solo de hacer ejercicio; también es vital llevar una buena alimentación. Estas son las vitaminas que no pueden faltar en tu dieta si quieres cuidar tu salud ósea y muscular:
1. Vitamina D: el aliado del calcio
Sin vitamina D, el calcio que comes no sirve mucho. Esta vitamina ayuda a que tu cuerpo absorba el calcio correctamente, fundamental para unos huesos resistentes. La consigues tomando sol (de forma responsable) y comiendo alimentos como pescados grasos, yema de huevo o lácteos fortificados.

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2. Vitamina K: para poner el calcio en su lugar
La vitamina K actúa como guía del calcio, llevándolo a donde debe ir: tus huesos. Así se evita que se acumule en tejidos blandos. La encuentras en vegetales verdes como espinacas, brócoli o col rizada.
3. Vitamina C: construyendo la estructura ósea
La vitamina C ayuda a crear colágeno, que es como el andamiaje de los huesos y articulaciones. Sin ella, los huesos pierden firmeza y se vuelven más frágiles. Frutas cítricas, fresas, kiwi y pimientos son excelentes fuentes.

4. Vitamina B12: para que tus piernas respondan
Una buena salud muscular y coordinación dependen también de la vitamina B12. Si te falta, puedes sentir debilidad, hormigueo o dificultad para caminar. La obtienes de fuentes animales como carnes, pescados, huevos y lácteos.
En resumen
Comer bien puede marcar una gran diferencia en tu salud ósea a largo plazo:
Incluye estas vitaminas en tu desayuno o comidas diarias.
Acompaña la dieta con ejercicios de fuerza o de tu propio peso.
Si sospechas que te falta alguna vitamina, habla con un profesional para ver si realmente necesitas suplemento.






























